Con el avance de la edad
la piel sufre cambios en su estructura interna que provocan mayor fragilidad
de esta, una menor capacidad para la curación, mayor riesgo de
enfermedades y efectos estéticamente indeseables como arrugas y coloración
desigual.
El
ejercicio físico se ha descrito como una
intervención antienvejecimiento con un coste y efectos adversos casi
nulos que los agentes farmacológicos;
asimismo, el ejercicio ha mostrado atenuar las principales características
clave del envejecimiento. El ejercicio no puede revertir el proceso
de envejecimiento, pero si atenuar sus efectos de forma multisistémica,
limitando la progresión de las enfermedades crónicas e
incrementando la esperanza de vida y la esperanza de vida saludable.
La investigación de los
efectos del ejercicio físico en relación con la dermatología es muy reciente.
Los principales mecanismos son:
- Disminuye la disfunción mitocondrial: El músculo libera unas sustancias
llamadas «citocinas». La citocina interleucina 15 (IL-15), que parece ser
clave en la regulación del metabolismo mitocondrial y en el envejecimiento
de la piel. El ejercicio de resistencia, prescrito para mejorar el
metabolismo energético, atenuaría el envejecimiento de la piel a través de
la regulación de la IL-15 mediante la quinasa activada por AMP (AMPK). Los
sujetos activos tienen un estrato córneo más fino a lo largo de toda la
vida y un menor adelgazamiento del estrato espinoso con la edad, ambos
cambios asociados con mejoras a nivel mitocondrial, según mostró un
estudio.
- Elimina la comunicación intercelular alterada. El exceso de tejido adiposo se relaciona a alteraciones en las funciones de las células de la piel. Un estudio mostro que ratones obesos con una dieta alta en grasas presentan menor densidad en las fibras de colágeno y que su dermis es significativamente más gruesa; sin embargo, tras 8 semanas de ejercicio voluntario ambos valores se normalizaron, por lo que parece que desde el punto de vista de la piel nunca es demasiado tarde para comenzar a realizar ejercicio.
Algunos de los principales efectos beneficiosos que brinda el ejercicio aeróbico a la piel:
- Aumenta la circulación sanguínea, aportando más oxígeno y nutrientes.
- El sudor y el aumento de la temperatura corporal, favorece la eliminación de suciedad en la piel y puntos negros, dando una piel limpia.
- Mejora el brillo y color de la piel. Gracias al aumento en el aporte de oxígeno que se produce nuestro organismo durante la práctica de ejercicio.
- Además, hacer ejercicio ayuda a reducir el estrés ayudándonos a conciliar el sueño por la noche. Y dormir es un gran tratamiento de belleza; repara los daños del día y evita las ojeras o bolsas.
¿Cuánto ejercicio se debe hacer para obtener resultados?
La OMS establece que
para mayores de 18 años en adelante:
a) Deberían acumular un
mínimo de 150 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada, o bien
algún tipo de actividad física aeróbica vigorosa durante 75 minutos,
o una combinación equivalente de actividades moderadas y vigorosas. Esos
valores se pueden duplicar a 300 min y 150 min respectivamente.
b) La actividad física
se practicará en sesiones como mínimo de 10 min.
c) Dos veces o más veces
por semana se deberían realizar actividades de fortalecimiento de los grandes
grupos musculares con ejercicio anaeróbico (levantamiento de peso).
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| Tomado de OPS/OMS |
Estudios respaldan la
realización de ejercicio de alta intensidad (HIIT), obteniéndose beneficios en
pacientes con esclerodermia y psoriasis.
Se deben tomar ciertas
precauciones para evitar que la práctica de actividad física sea perjudicial
para la piel, especialmente cuando se realiza al aire libre.
- - Tomar medidas protectoras, tales como usar ropa apropiada, aplicar protector solar resistente al agua y evitar entrenar en las horas de máxima radiación solar (11:00-15:00)
- - Mantener una adecuada hidratación.
- - Realizar prácticas en ambientes limpios y seguros, cualquier
traumatismo podría causar aumento en el riesgo de infecciones de la piel.


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