Una práctica en dermatología integral
Esto resalta la idea de que el dermatólogo
recibe durante su preparación: instrucción en nutrición, psiquiatría,
farmacología (con insistencia en la interacciones farmacológicas y las reacciones
adversas), endocrinología, inmunología, sociología médica, psicología médica,
antropología médica,
etc.
Cada órgano, aparato y sistema están
íntimamente relacionados entre sí. La dermatología se
integra a la medicina interna general, así como la medicina interna general y
sus especialidades se incorporan a la dermatología. Las enfermedades
cutáneas se benefician de los tratamientos orales o parenterales, y las enfermedades
sistémicas cuentan
cada vez más con tratamientos administrados por vía tópica.
La terapéutica dermatológica es una de las
disciplinas más amplias y se puede complementar con todo lo que ayude a aliviar el sufrimiento de los pacientes (basado en evidencia científica). Muchas de nuestras opciones
de tratamiento están directamente relacionadas con la selección
que la industria farmacéutica hace de modelos cutáneos, como: psoriasis o eccema
para investigar la inmunorregulación mediante diversos fármacos.
Los tratamientos cutáneos están firmemente
representados en las ciencias físicas. Las formas de energía, la lumínica,
la ultravioleta, la electromagnética, el láser o la radio frecuencia
son aplicados directamente a la piel.
El desconocimiento de las ciencias médicas
y del amplio conocimiento del tratamiento y cuidado de la piel lleva a
iatrogenias. Estas pueden traer consecuencias serias para el paciente, que con
confianza se pone en manos de personal no capacitado en el área de la piel.
Siempre consulta a un dermatólogo certificado,
es el único capaz de tratar adecuadamente tu piel.
Equipo editorial de la clínica de dermatología Dra. Gioconda Zepeda Altamirano.

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